miércoles, 25 de marzo de 2020

Delirio


Delirio (Poema a los volcanes eternos)

I

He regresado tras el triunfo, avivado por este corazón
y he hallado en sus aposentos, inanimada toda mi razón.
Yace inerte a mis suplicas… se ha extinguido sin temor
y la luna susurra cada noche, su delirio fue un amor…

Se quedaron aprisionados tantos destellos de pasión,
que me consumen con desvelo, todos los días, sin compasión.
Encerrados en mis venas, palpitan tu imagen y tu aroma
y la sensación de tu tersura, me castiga, a cada hora.

II

Brillabas como el sol, y los astros se reflejaban en tu piel,
de forma fascinante, atraías a todos como la miel.

No eras divinidad, sino una princesa, que ante la ternura
de su existencia, se ofreció antes que sufrir por mi caída.

Sin sabia dulcísima se quedaron tus labios,
y tus tiernos recintos jamás derramaron los delirios,
que a mi boca sedienta le fueron negados.

Apagados quedaron en tu pecho mis propios latidos,
sin retorno del inframundo al que fueron condenados.

III

Aprisiona de mi corazón palpitante sus esperanzas y deseos, 
aun con la rigidez mortal de tu cuerpo, mi eterno amor te pertenece.

Vuelve a ofrecer tu aliento a mis ansias, 
devora mis adentros con el ímpetu de tus anhelos, 
como si de un tormentoso destello de egoísmo se tratase,
vuelve a mirarme con tus ojos bellos.

Porque en el cielo mi fuego que no se extingue te busca impaciente,
y en este mundo egoísta se consume la llama y humea tu imagen floreciente.

IV

El inclemente sol no deba marchitarte blanca flor, 
ni los vientos fríos puedan sepultarte entre el olvido, 
asciende en las neblinas espesas de la eternidad, 
suave como la brisa, llena de fuerza como el mar.

Volcaré en mis cimientos la potencia y la entrega de mi ardor,
para que en cada estridente exaltación, te refrende mi amor.

El tiempo es testigo que en esta ofrenda se queda nuestra historia,
que en estas cumbres se erigen orgullosos los delirios, el fervor.

NRE

Los mejores días

Rubén no era un tipo guapo ni mucho menos simpático, era uno de esos hombres que pasan a tu lado y ni porque se perfumen volteas a ver… media como 1.60, tenia la piel amarilla el cabello crespo y castaño. Sus ojos eran pequeños de color café, tenia unas manos enormes y una boca prominente su labio superior era grande… así como para mordisquearlo todo el tiempo. Eso si aunque estuviera nada agraciado tenia un buen cuerpo, muy atlético y fuerte su estomago parecía una tabla y poseía un vigor muy especial.
Antes nunca me fije en el, yo tiraba baba por otra persona… y cuando aquel me abandono corrí a refugiarme en brazos de Rubén entre su cuerpo y entre sus sabanas… puedo decir que el fue mi primer hombre de verdad, porque aunque le di mi virginidad a David… nunca sentí entregarme al placer y a la pasión como con Rubén.
Rubén trabajaba como Policía Judicial, era un agente de traslado… y tal vez su estancia no duraría mucho, para la mejor de las casualidades ellos rentaban frente a mi casa…
Yo tenia escasos 17 años estaba a días de cumplir los 18 cuando conocí su pasión. Estaba despechada y enojada con la vida, me parecía injusto lo que David me había hecho y recordé cuanto me había exigido que me alejara de Rubén… hoy era la perfecta ocasión para hacerlo repelar.
Y comencé a metérmele hasta por los ojos a Rubén… yo no lo quería solo quería que me enseñara a ser una verdadera mujer.
La primera vez, estuve fuera de casa hasta que el llego a descansar a su cuartucho de hotel… mas bien una casa de huéspedes… pero al fin cuartucho. Y cuando al fin llego me pare tras de el y le hable tímidamente… - quiero hablar contigo. Dije.
Y el sonriendo pregunto cuando, o a que hora.
Esa misma noche a las 12 de la noche seria nuestra primera cita… entonces el subió a su cuarto y yo entre a mi casa. Pasaron los primeros 60 min… y mi hermana aun estaba despierta… 11:30 y ella al fin se fue a dormir. Entonces comencé a sentir un calorcito que me inquietaba todo el cuerpo… ¿de verdad le voy a pedir eso? Se aproximaba cada vez mas la hora y yo me ponía más y mas caliente… mi conchita temblaba y mis caderas se tambaleaban…
Cuando al fin llego el momento el bajo de su cuarto en sandalias, playera y bóxers… como adivinando a que iba… yo aun ni me preparaba la pijama para dormir… y si mejor no voy?- me preguntaba.
Pero era el momento exacto… si no salía el entraría a su “casa” y jamás me creería si lo volvía a citar… estaba allí casi a punto de salir pero me detuve a observarlo… estaba al frente esperándome… y yo no sabia que hacer…
Al fin di el paso que me llevo a el. – hola- dije y el contesto con una sonrisa y un –que paso? Y la verdad no se ni que ni como le dije todo eso… yo sabia que le gustaba y quería sacar provecho de el. Cuando menos lo pensé ya estaba tocando su pecho y saboreando sus labios. Y solo me escuche cuando le dije… - quiero que me hagas el amor…
Me miro a los ojos y me dijo que yo era menor de edad.
Pero ya había tenido un hombre entre mis tiernas piernas. No podía estarme diciendo eso, si yo sabia cuanto le gustaba a el… pero me vi entonces suplicándole que me hiciera suya, que me enseñara a sentir de verdad, que me instruyera.
Después de tanto beso y caricia, mi cuerpo estaba mas que a punto para recibirlo por primera vez… y entonces el acepto. Se percato de mis ganas y del olor húmedo y tibio que salía de mi interior. –por favor hazme tuya. Le susurraba al oído.
Y entonces me invito a subir a su cuartito… y mientras subíamos las escaleras de ese lugar me tocaba mi cintura, mis pechos y mi espalda. Me hacia titiritar de nervios… seria la primera vez de verdad con un hombre real. Y no la fantasía de amor eterno que había tenido antes.
Llegamos a su puerta y despacio la abrió para dejarme entrar y allí estaba su cama… y mi conchita empezó a ponerse como loca… ya no pensaba en el miedo ya no había temor de nada ni pena, ni mucho menos desconfianza.
Cerro suavemente y comenzó a desnudarme, mi piel sudaba imperceptiblemente. Cuando dejo al descubierto mis senos volvió su mirada y pregunto si era mi primera vez. - …no.. Conteste.
Y entonces me tomo como la mujer que quería ser… apasionadamente, despojo mi cuerpo de sus ultimas prendas y comenzó a admirar mi cuerpo. – eres hermosa!
Sus labios recorrieron centímetro a centímetro mi piel… y poco a poco me llevo a su cama. Cuando me recostó separo mis piernas gentilmente y pregunto si podía… yo estaba casi inundada y el olor era ya muy perceptible… despacio metió la punta de su duro y grueso pene. El cual sentí enorme y muy caliente.
Poco a poco me dejaba soltar unos gemiditos… aaaahhh despacito… me veía pujar y eso lo ponía rojo de placer hasta que por fin dejo entrar toda su rica verga.

Estaba como loca, eso era ser mujer…. Cada empuje cada embate de su fuerte virilidad me provocaba una onda calurosa y entumecedora de placer en la cadera. Mis mandíbulas temblaban ya no cabía!! Era demasiado!!! Iba a explotar!!
Rubén se percato de lo que me estaba pasando y repentinamente saco su hermoso pene de mi vagina alocadamente desesperada. Me tomo del cuello suavemente y me miro a los ojos diciéndome – cálmate…
Calmarme???? Si solo podía pensar en su jugosa, gruesa y deliciosa verga colgando entre sus piernas esperando que mi concha se la tragara completa!!
Dice que estaba como poseída que no tenia mirada que estaba como perdida… y como no estarlo? Toda mi atención estaba centrada en eso que me había mostrado… y tenia razón había estado perdida!!!
Todo estaba de maravilla hasta que se le ocurrió preguntar si me estaba cuidando… ni siquiera había pensado en eso!!! Me inundo la emoción del descubrimiento… - no… solo se que no estoy fértil…
Fueron las únicas palabras que pude esbozar. El sonrió tranquilamente y volvió a penetrarme esta vez con mas fuerza instintivamente la sorpresa me hizo soltar un gritito de dolor entremezclado de placer…- estas bien rica mami!! Decía Rubén una y otra vez. E inicio una vez mas ese enloquecedor vaivén de cuerpos y fluidos… mi coño estaba lleno de lubricante ya no me dolían sus embistes. Era genial eso que estaba descubriendo.. cuando al fin todo el cuerpo de el comenzó a tensarse y seguía empujando como loco cada vez mas fuerte y cada vez mas rápido hasta que saco su rojo y mojado pito de mi coño… y eyaculo sobre mi vientre… era espeso, blanco… y caliente.- eres una reina… me decía mientras me embarraba su semen en el cuerpo… esa fue mi primera vez con un hombre de verdad. Y no la ultima con Rubén. :)
Conocieron a Rubén, les platiqué que fue mi primer experiencia sexual satisfactoria. Pero después de esa ocasión continuaron muchas más. No menciono al “primero” porque no paso nada realmente bueno.
PROSIGAMOS CON EL NADA GUAPO PERO BIEN SABROSO RUBEN.
Al día siguiente quedamos de volver a vernos. Y como nos estábamos ocultando del mundo, en medio de la oscuridad me invitó subir a su camioneta.. Que les cuento… a pesar de habérmelo devorado un día antes, no podía evitar estar tremendamente nerviosa,
- Que hiciste hoy? Pregunto todavía lejos de mí.
- Nada importante. Le conteste
- Y estuviste pensando en mi?
- Todo el día!! Conteste de inmediato.
Estaba ansiosa, desesperada mis ojos solo se detenían en su pecho y abdomen sudorosos. Hasta que me atreví a pasar mi mano sobre ellos suavemente, cuando recorría sus duros y fuertes abdominales el tomo mi mano y la dirigió sobre du short. Me miraba lascivamente como esperando mi reacción. Lo tenia del lado izquierdo sobre su pierna, duro, tieso… se me estaba limitando la respiración…
- Te gusta?
- Ffff…si me gusta mucho…
Después de decirle eso puso seguro a la camioneta y se deshizo de la única prenda que llevaba y quedo allí a mi lado completamente desnudo.
- Ahora te toca a ti princesita. Dijo
Y no tuve reparo en quitarme de encima la blusita y bóxers que llevaba puestos. Afuera estaba lloviendo copiosamente. Pero allí dentro hacia un calor delicioso.
- No me canso de admirar tu cuerpo.
Y como no le iba a gustar, tenía 17 años una piel dorada, suave y firme. Piernas torneadas, buen trasero. Mis tetas estaban de tamaño normal pero duras y mi coño estaba en su punto, de color rosado, con los labios hinchados y el vello muy escaso… yo era el cielo de cualquier hombre.
Me encantaba que tomara el control. Ya desnudos los dos se acerco a mi y comenzó a tocarme el rostro después el cuello mis tetitas a esas les toco buena parte, las beso y chupo gentilmente, me tenia recostada en el sillón del vehículo, sin ropa, extenuada y ansiosa por sentir una vez mas. Continuaba besando toda mi piel hasta que llego a mi entrepierna yo jadeaba de placer… que hombre!!
Y comenzó a meter su lengua húmeda en mi concha reaccione apretando mis labios y esbozando un rico – uugghh!! Que delicia de delicias estaba conociendo. Rubén de 27 años era un amante perfecto.
- Yaaaa!!
Desde hace tiempo que estaba mirando su rico pene moverse entre sus piernas…
- Yaaaa!! Le pedía suavemente que me penetrara por fin.
sentia como lentamente se deslizaba sobre mi piel el calor que estaba sintiendo dentro d emi cuerpo... era tan maravilloso poder descubrir esas regocijantes sensaciones. mordio mis labios y succiono con fuerza mi clitoris, haciendome titiritar de placer...
Apretujo mis senos gentilmente y bajo hasta mi cintura debil ante sus caricias. me levanto suavemente y abrio mis piernas para sentarme encima de el... al darme cuenta de tremendo pedazo de piel cerca de mi coño... empece a escurrir como loca...
hasta que atinadamente me deje caer sobre su firme hombria... encaje mis uñas sobre su espalda y el me mordio el pecho y chupo mis tetas... arriba y abajo expidiendo calor y empañando los vidrios.
- aaahh, aaahh
me volvio a dejar la conche roja e hinchada de extasis, su verga briosa y enloquecida convulsiono dentro de mi una y otra vez. orgullosa y a la vez celosa de mis gestos de placer. 
- estas muy mojada. dijo ruben sonriendo... sabes lo que te paso?
me sonroje un poco... y le dije que no...
- mmm mamasita te veniste en mi verga chiquita!

Las rosas del jardin


La ultima vez que vi al buen mozo de Ulises fue hace mas de dos semanas. Su imagen caprichosa y provocativa no dejaba mi cabeza en paz. Mis padres regresaron de su viaje relámpago y no planeaban salir una vez mas. Así que tenía que idear algo para secuestrar al papasote que vive en el jardín :) 
Así que mi maquiavélico cerebro tramó un plan que no fallaría y que me daría en bandeja de plata al semental que vivía entre las flores. Mas falsa que nunca les dije a mis padres que les obsequiaba un viaje todo pagado a Miami, Florida. Uno de sus destinos favoritos y les pedí permiso para hacer una fiesta en su patio. No tuvieron objeción y se fueron toda una semana de viaje. Ahora tenía que deshacerme de la golosa de Rosa. La mande a surtir las despensas para mi supuesta fiesta y le dije que con gusto la mandaría de vacaciones a su pueblo por una semana, claro le dije que quería divertirme en la casa con mis amigos, también aceptó. 
Tenía que preparar todo para recibir a Ulises al próximo día, segura de que la casa estaba sola, de que Rosa y mis papás estaban a kilometros de la ciudad, me dispuse a esperar al buenazo que me arrebataba el SUEÑO. Me levante temprano, me bañe en agua tibia y depile todo mi cuerpo y mi panochita la deje limpia. Me unté crema de rosas en toda mi piel fresca, elegí mi ropa y deje de lado mi ropa interior, me puse una playera y unos shorts cortitos que no dejaban nada a la imaginación. 
Me puse mis tenis y salí al jardín a esperarlo. Comencé a correr y a ejercítarme... Ulises llegaba a las 8:00 y quince minutos después encendía los aspersores para regar el césped. Estaba al frente cuando escuche que llego y comenzó a sacar sus herramientas, inmediatamente y sin verlo mi conchita se entumeció y mís piernas temblaron. De manera temerosa me acerque a él para saludarlo. 
- hola guapo, no te dijeron que hoy no hay nadie?
Cuando volteo a mirarme se quedo con la boca abierta. 
- buenos días señorita, no me avisaron pero en cuanto termine me marcho. 
Le sonreí coquetamente y le dije que mas tarde tendría una fiesta, después de exhibirme frente a él me atreví a tocarlo para decirle:
- necesitare que me auxilie en estos días ya que estaré sola...
Ulises tartamudeo para darme una respuesta, no podía quitar la mirada de mis piernas suaves. 
Lo deje en el cobertizo y espere en mi puerta a que encendiera los aspersores, quería mojarme para que viera bajo mi blusita los redondos y perfectos pechos que tengo. Cuando empezaron a trabajar me empape la ropa y avancé una vez mas hacia él. 
- Ulises!... Ulises! Necesito que en unos momentos suba a ver que tiene mi baño; no sale el agua y me urge ducharme.
Me miro de pies a cabeza, observó mi semidesnudez a través de mi ropa blanca mojada. Lo deje picado al retirarme de prisa. 
Comencé a subir las escaleras pensando en su viril cuerpo, calentándome más y más a cada paso. Llegué a mi recamara y me desnudé. 
Ulises no tardó en llegar y cuando al fin llegó y entró, salí del baño desnuda como si nada, el se ruborizó y agacho la mirada. 
- por favor, arréglalo. 
No sabía que hacer, cuando avanzó al baño y pasó de largo me paré tras él para " observar" le comencé a tocar la espalda y le sobé mis pezones. Le tomé su cintura y lujuriosa aflojé su cinturón, mis manos bajaron a su pene para sentir la dura y potente erección que tenía. Ulises no acertaba a decir nada... Se estaba dejando llevar.
Me puse delante de él y anidé su verga en mi boca... invadió mis huecos bucales y mi garganta suave. Quería devorarlo en ese momento. El estaba  rojo a punto de estallar, entonces jaló mi pelo y besó mi boca tan salvaje que dolió,  cual niño embelesado por un dulce acarició y besó mis senos, recorrió mi talle gentilmente como temiendo el enojo  mío. Al llegar a mis caderas sonrió lascivo al ver mi pubis sin vello tal vez recordaba en ese instante la naturalidad de su zorra Rosa. Regreso a mirarme y le volví a sonreír. Entonces atravesó sus manos entre mis piernas y las separo despacio abriéndome lo necesario... Se arrodilló y besó mis labios, luego como bebiendo, se prendió de mi cocho y lengüeteó travieso por un buen rato. 
Después de beberse mi elixir me tumbó a la cama, tirada desde ahí podía ver su verga exhuberante tambaleandose de un lado a otro, gorda, roja, venosa, con la cabeza brillante y ancha. 
Se veía mejor cuando la tomaba en sus manos y no le cabía... Que bien dotado!!!
- tienes una panochita deliciosa!!!
Eso era lo único que repetía, era un semental en acción. Me levanté poco a poco y lo saqué del cuarto, desnudos los dos salimos al jardín y le pedí que me cojiera allí, justo como a su zorrita Rosa... Ulises se sorprendió pero le agradó la idea, así que me nalgueó fuerte y me agachó sobre el césped, a gatas me acaricio como si fuera un animal, metió sus dedos en mi concha y apretujó mis tetas. Luego se puso a gatas tras de mí y lamió mi culo.... Me transportaba. Recreo la escena que vi antes entre él y Rosa...me acomodo la punta de su polla y la deja ir toda, no puedo evitar amitir lamentos como animal herido... me inunda, me desborda... me extasía... él, su verga, su piel... es una experiencia riquisima... y Ulises lo disfruta igual que yo... es un hombre grandioso que me regala su fuerza y vigor en cada empuje lleno de furia que da. Parece un Dios... radiante bajo la luz del sol... y yo su diosa... que se derrama a chorros sobre su cadencia.


El jardinero

Ulises trabajaba en casa de mis padres desde hace ya 6 años, siempre fue un tipo dedicado a su trabajo y muy responsable. No fue hasta la semana pasada que comencé a observarlo más detenidamente. El sol y el calor de la reciente primavera lo hacían ver exquisitamente atractivo. Precisamente ayer, sabiendo que mis padres están de viaje, fui maliciosa a casa de mis progenitores. Ulises estaría allí, como siempre con su bermuda y playera mojadas, sus manos llenas de tierra y todo su cuerpo sudado. Lo mire en secreto desde el interior de la casa; disfrute de verlo trabajar duro, sus brazos brillaban con la luz quemante del sol, haciendo que tomaran ese color caramelo propio de él. Yo había llegado muy temprano para que el no se diera cuenta de mi presencia y por lo que vi también llegué sin que Rosa, la muchacha de la limpieza, se percatara pues cuando llego del mercado, puso sus bolsas en el suelo del jardín y comenzó a besarlo. -Wooow! Todo espere menos una escena porno en vivo! Me acomode en el sillón preferido de papá, frente a la ventana y empecé a disfrutar igual o más que ellos. Rosa es una chamaca pueblerina, tal vez de unos 24 años. Es chaparrita, caderona y tiene unas tetotas enormes! OK estaba allí sentadita, lista para lo que pudiera venir... Ella dejó sus bolsas en el suelo y se acercó a él para besarlo apasionadamente (¡Quién la viera a la mústia!) Ulises la recibió con una boca húmeda y con una lengua feroz y atrevida... Se la repegó a su cuerpo y le manoseo las nalgas y las tetas; se estaban devorando a besos en el jardín. Lujuriosa Rosa le lamía el pecho... Sus pieles eran resbalosas por el calor. El la comenzó a desvestir, le subió la falda para darse cuenta de que ella andaba sin ropa interior, poseía un jardín entre las piernas espantoso, descuidado, enmarañado, tupido de crespo y oscuro vello. Desabotonó su blusa y le botó el bra dejando caer sus nenotas al ras de su cintura. Se las mamó y mordió hasta dejarlas rojas... Para ese momento su verga escandalosa sobresalia de su bermuda de mezclilla potente y erecta amenazaba con salír, se erigía evidentemente a pesar de la rigidez de la tela. Rosa era toda una ramera desnuda en el césped de la casa. Atrevido, Ulises se quitó toda su ropa y quedó frente a ella desnudo presumiendo su torneado cuerpo y su bronceado perfecto. Yo también estaba escurriendo desde mi escondite vouyerista. Rosa se agacha para rodear la verga de su macho con sus enormes labios costeños, puedo ver como el pito de él le surca la garganta. El es un salvaje, le toma la cabeza y la juega hacia adelante y atrás... Ella babea y jadea! Por fin la tira en el pasto la nalguea y le para el culo para dejarle ir toda su masculinidad. Puedo ver lo deliciosa que está su polla roja, venosa y palpitante. Sin aviso previo se la acomoda en el coño a Rosa, ella grita y sus tetas se le van al rostro. Rosita no aguanta la vergota que posee Ulises llora como perrito cojo... Auuuu... Auuu! El la penetra cada vez más rápido puedo escuchar como rebotan sus pelotas en Rosa, se acelera demasiado y termina dentro de ella. Un suspiro lo hace tambalearse, empiezo a gritarle a ella y apresurados se levantan y se visten. Yo acumulo ganas contra Ulises.

El profesor

David es mi profesor de contabilidad, además de ser asesor de la empresa. Nos vemos lunes y viernes en la oficina para la clase. El tiene como 40 años, de más o menos 1.90 m. cabello rubio, ojos cafés. Su piel es blanca pero por el calor se ve más roja, su cabello es corto y su cuerpo muy velludo. Tiene buen físico y una pancita delatadora de su edad, labios delgados pero bien definidos y una cara de tentación. Me encanta ruborizarlo mostrándole mi escote, dejandolo ver mis piernas, sugiriendole mi hermoso trasero, disfruto provocarlo pues no puede evitar ponerse como jitomate cuando le soplo mi aliento en la oreja. El pasado lunes se me ocurrió llevarlo al límite. En horario de clase nadie puede interrumpirme son órdenes. Ese día asistí a trabajar con minifalda pero está vez me anime a llevar un liguero para mis medias. Prepare el escote de mi blusa como siempre pero hoy iba por todo. David había estado en mi pensamiento los últimos días ya no podía más. Así que desabroche mi sostén y encendi el aire acondicionado me puse el saco y maliciósamente subí mis manos por debajo de mi falda para hacer bajar mi pequeña prenda íntima. En medio de los libros coloque mi prenda interior y tomé mi lugar para esperarlo. Cuando al fin tocó la puerta me levante para recibirlo, lo invité a pasar como todos los días. Espere un segundo, escuché como se dirigía hacia el dispensador de agua y cuando dijo -hace calor no?? Lo mire y sonreí -sí bastante calor! Al mismo tiempo que me quitaba el saco, sus ojos se abrieron en toda su órbita y casi se ahoga con el sorbo de agua... Mis tetas se podían ver tras la blusa blanca, se podían notar lo erectos que estaban mis pezones. -pero toma asiento! Comencemos. Entonces tomé el lugar frente al escritorio. -... Co... Como vas con los balances bancarios? Pregunto aún sorprendído. - bien; pero hoy quiero que me expliques sobre facturas. No me quedó claro! En ese momento pase a su lado los libros donde había "guardado" mi ropita interior. Ingenuamente abrió los libros y accidentalmente halló mi cosillas. Se puso rojo totalmente y no acertaba a decir una palabra. -lo siento... No pensé que estuvieran aquí... Dije cinicamente retirando lentamente mi ropa de los libros. Que estaría pensando entonces? Se había quedado mudo, tal vez me estaría imaginando desnuda. Astuta me acerqué a el para calmarlo, me senté en el escritorio casi frente a el, sin hablar le toque el rostro y observé - oh... Por dios! Aún sentado se podía ver que debajo del pantalón tenía una anaconda encerrada... Que vergota se le notaba. Estando cerca de el se percato del aroma de mujer que mi coño expedia. Pero seguía paralizado sin hacer nada. Tomé su mano y la coloque sobre mi pecho ardiente reaccionó un poco y comenzó a manosearme lo deje juguetear y dirigí su otra mano a mi vulva palpitante. Fue ahí cuando despertó, me haló hache él y busco mi boca húmeda para azotarla a besos y lenguetazos, subió mi falda a la cintura y recorrió mi piel, mientra yo abría mi blusa para ofrecerle la miel de mis senos. Al mismo tiempo sobre él podía sentir su pene rozar mis piernas que enorme se percibia a la vez su enorme pito pulsaba como un corazón, parecía que tenía vida y que estaba desesperado por salír y devorarme. Aún seguía sin decir nada pero ya lo tenía debajo mío caliente, ansioso y loco por poseerme. Despejó brusca y rápidamente el escritorio y sobre el me acosto todo su rasposo cuerpo estaba a mi merced se despojo de su vestimenta inmediatamente después de desnudarme cuando lo hace dirijo mi mirada picara a su zona de placer y puedo observar un pene majestuoso, grueso, de cabeza ancha y con un gancho a la derecha muy tentador. Está muy rojo y casi a punto de escupir... Se ve húmedo y delicioso. Sobo su pene sobre mis labios vulvares acaricio mi clítoris de manera suave y enbistió sobre mi como un salvaje. Mis nalgas rechinaban sobre el vidrio del escritorio y lujuriosa mi lengua jugaba dentro de su boca. Su cuerpo exsuberante se exhibía frente a mi... Parecía un sueño contoneandose danzando su miembro dentro de mis cadenciosas entrañas. Cansado de que el escritorio entorpeciera su vigorosa penetración me tomo de la cintura para cargarme emocionada por su arrebato apasionado envolvi mis piernas en su fuerte cadera. Me enloquecia todo él su cabello y su corpulento físico mi cuerpo le absorbió la caliente, desenfrenada y desmedida pasión. David me jugueteaba como balero me hacia rebotar en su verga como en un trampolín. Que delicia tan exagerada término hasta que me recargo sobre el escritorio y por detrás me dió duro. Que calientes estabamos sus empujes se podían escuchar y sentir. Escupio su pasión en mi finalmente exhausto besa mi espalda y muerde mi oreja... -eres genial... Comenzamos a trabajar?

Laboratorio candente

Yuri es una colegiala de 17 años, es la chica mas ardiente de todo el colegio. Es una niña morena de 1.60 m tiene buenas piernas y buen trasero, su piel joven resplandece de maravilla por su tierna edad. Sus ojos negros y expresivos son lascivos entre toda la sombra y mascara que los maquillan, su boca jugosa y tentadora se apretuja cada vez que coquetea con alguien; sus rizos besan suavemente el viento atrevido que los acaricia, su pecho tierno y palpitante se aprieta entre su uniforme revelando lo crecidita que se ve a sus 17 años; la minifalda que roza sus piernas caprichosa baila sobre la suavidad de su piel y su olor a pasión y curiosidad vuelve locos a mas de la mitad de los hombres que trabajamos allí. 
Yo soy Paco, tengo 34 años, soltero de 1.70 m, moreno, delgado, de aspecto maduro pero de temperamento infantil... Me gusta mantenerme en forma y las chicas no son indiferentes a mi; yo trabajo en el colegio de laboratorista de las materias de física, química y biología. Yuri toma dos de esas clases en mi laboratorio. Reciente a las olimpiadas estatales de biología, ella quedo seleccionada para participar y junto a dos compañeros mas tomaría asesorías en el laboratorio para prepararse. 
Esa idea me quitaba el sueño, días antes la
Soñé quemante como es ella entre mis sabanas, ardiendo en todo su majestoso esplendor entre mis manos... Ese día que ella llegaría a presentarse... Tuve erecciones espontáneas todo el tiempo. Al rededor de las 12:30 p.m. Apareció en la puerta con su minúsculo uniforme gris... Presumiendo las esbeltas piernas y el voluptuoso pecho que la adornan. 
- adelante Yuri!!! Bienvenida
Me atreví a esbozar acertivamente. Ella saabedora de su belleza avanzo intimidante hacia nosotros, saludo y tomo el asiento mas lejano a mi...  Pero aun así el hecho de tenerla allí solo para mi vista me estaba "endureciendo" el alma. Se parecía tan lejos de mi tan inalcanzable... Exquisita y adorable. Poco a poco me fui ganando su confianza y sus sonrisas, fui domando la felina salvaje que  amenazaba con devorarme, quería suavizarla como la miel al limón... Yo no era de su agrado. Pero lograría conseguirla aunque en ello se me fuera la vida. 
Así pasaron tres días y ella solo me sonreía y a veces me ignoraba sobre manera. Yo sentía que la aburría. Un día por la tarde precisamente un día antes del concurso, ella llego trempranísimo a la asesoría casi una hora antes y comenzamos a estudiar la exposición que se daría. Observaba el microscopio cuando al buscarla en su banco me di cuenta que estaba parada al lado mío, encontré sus ojos con los míos y me perdí en el abismo quedándome sin habla. Ella volvió a sonreír apretó sus rosados labios y dijo que estaba aburrida. Se me acerco mas y deslizo su suave mano sobre mi pecho yo permanecí inmóvil, ella acerco su exhuberante cuerpo al mío y continuo bajando su mano sobre mi abdomen y después sobre mi pantalón.  Balbuceaba unas cuantas sílabas tratando de decirle algo cuando con sus labios venció mi torpeza. 
Yuri me dominaba tremendamente, besándome la boca y manoseando mi pene erecto. 
- puedo meter la mano?... Pregunto
A lo que solo pude asentir con la cabeza de manera afirmativa, como una experta abrió la bragueta e introdujo su tibia mano en mi ropa interior. 
- ...esta tan cálido y húmedo.  Dijo suavemente 
Yo seguía sin poder decir nada, y es que no podía creerlo... No así. Yuri estaba sobrepasando los limites de mi propia calenturienta imaginación. Quería domarla a ella pero increíblemente ella me estaba dominando a mi.  
Eso paso rápida y fugaz toda vez que sus compañeros llegaron... Toda la tarde no pude despegarle los ojos de encima... Me había dejado tan sorprendido.
Sin mas ese día se despidió de mi como si nada hubiera pasado, debió haber pensado que era todo  un teto o peor aun que era tipo vejete sin experiencia alguna y que a lo mejor y hasta puro y casto. La olimpiada paso y ella no volvió a mirarme como aquella tarde; obvio yo la había regado, lo heche a perder pues!! Tenía que redimirme... Así que idee un plan para provocarla y esta vez no quedarme como estúpido ante su arranque.
El día viernes toman clase de Biología en la ultima hora, después de sufrir como perro atado me atreví a llamarla para decirle que tenía unas fotos del concurso y la cite el sábado en la escuela. Ella acepto con esa sonrisa picante y esos labios que se aprietan. 
El sábado llego y me presente puntual, abrí el laboratorio y de inmediato busque un lugar estratégico para poder esconderme con ella cuando llegara el momento de hacerle el amor. Me parecía eterna la espera y creí que no llegaría.  Avance por las llaves para marcharme, cuando ella se apareció en la puerta, envuelta en una blusita rosa y una minifalda de mezclilla que hacia juego con sus zapatos. 
- hola!!! ...me quede dormida... Discúlpame. 
Dijo, con una sonrisa dibujada en mi boca la invite a pasar y la tome de la mano; esta vez fui yo el de la iniciativa y la bese gentilmente... Yuri sonrió y me volvió a besar pero esta vez alocada  y apasionada, recargados sobre la pared pude sentir sus tiernitos senos redondos y endurecidos, avance mi mano a su cintura para abrirme camino hacia el sostén, pero para mi sorpresa Yuri no traía nada debajo...
Juguetee sus pezones minúsculos como de una virgen los pellizque poquito y ella chillo. 
Vuelto un animal en celo acaricie sus piernas y estaba dispuesto a bajarle los calzoncillos cuando mas sorprendido todavía sentí la suave piel de su vulva. Entonces explote mi erección se volvió tan potente y estruendosa que moría de ganas por poseerla de manera furtiva le quite su ropa y la subí a la mesa experimental; parecía una aparición subida allí, desnuda presumiendo su piel bronceada y radiante como un sol. 
Me quite toda la ropa también y estaba por subirme a la mesa cuando Yuri me empujo hacia sus piernas yo regrese hacia su boca, pero me tomo de los hombros y volvió a empujar... Entonces vi como abrió sus piernas ante mi mostrándome la hermosura de sus labios florecidos y rosados. Entendí que deseaba sexo oral, acerque mis labios lentamente y sople despacio mi aliento en su vulva antes de hacer mi trabajo con la lengua. Ella suspiro y cuando sintió mis labios en los suyos enredó sus piernas en mi cuello y empezó a gemir como gatita...Hasta el jugo de su coño sabe a gloria! Así después de llenarme la boca de su salada pasión llego mi turno, ella se inclino y bajo hacia mi pito enloquecido y lo tomo entre su boca apetitosa , lamió toda la cabecita una y otra vez, mordisqueo mis testículos y chupo todo, todo mi pene. Sentía estallar! De verdad que sentía mi pito venir... Ya casi en la puntita a pesar de verme Yuri se porto como toda una maestra y se detuvo a tiempo. Se levanto y dirigió a la mesa de materiales para experimentos químicos, buscaba algo, yo la observaba interrogante... Cuando al fin se dio la vuelta pude ver que en su mano traía el mango del mortero, una piedra cilíndrica y lisa de cerámica - quiero que me metas esto...
Dijo en voz baja; la mire estupefacto y acepte su retorcida idea, Yuri se volvió a recostar sobre la mesa y lamió el mango dejándolo lleno de saliva - toma ya esta lubricado..
Guuuuaau!!! Que niña mas sorprendente y exhuberante!
Despacio y de la manera mas gentil que pude comencé a introducir la cerámica en su coño, ya después mas rápido. Yuri escurría un liquido transparente  con un olor delicioso. 
Se comía toda la piedrita!!! 
Así me mantuve un tiempo hasta que gimiendo me dijo:
-yaaa méteme la verga por favor!!!!
Poseerla fue la sensación mas caliente y satisfactoria de mi vida. Su cocho carnoso, ardiente me absorbía todo. La balancee sobre mi pene una y otra vez hasta terminar dentro de ella... Al momento la muy golosa lamió mi polla y se trago el semen que aun goteaba. 

La hija del patron


Soy Eduardo, trabajo todos los días en "Las Amapolas", una hacienda reconocida en el norte del país. 
Tengo 23 años, mi piel es morena mi cuerpo muy delgado. Mis brazos y piernas están definidos en músculos firmes gracias al trabajo esforzado que llevo en la hacienda. Me gusta traer el pelo corto, ya que es un poco rizado y a veces me siento ridículo con él. Me la paso todo el día con el ganado que pasta en las montañas y ya por la tarde a los quehaceres que aún faltan. No me gusta mucho ir a la casa del patrón porque allí vive Sandra, su hija. 
Sandra es como una potra salvaje que gusta de galopar todo el día y después retozar entre las flores... Nos parecemos mucho y los dos amamos el campo tanto que pasamos el día entero entre sus pastos y veredas. 
Sandra tiene 26 años, su piel es tan morena como la mía, pero tiene un brillo especial así como bronceado, su cabello  lacio y largo espesa la trenza de lado que acostumbra tener siempre. 
Los expresivos ojos negros que tiene se adornan de pestañas gruesas y negras que junto con su prominente boca me quitan el aliento. Todo su cuerpo me sobresalta, es una mujer verdaderamente preciosa. 
El pasado jueves tuve un encuentro riquísimo con ella en medio de la nada entre las aguas dulces del río. 
Había estado casi toda la mañana cuidando del ganado y ya pasado el medio día, el rebaño de animales comenzó a bajar para tomar agua a la orilla del afluente. Bajé junto con los animales... Y allí estaba ella; sentada en una piedra a la orilla del río. 
Casi instintivamente me oculté entre los árboles para poder observarla sin problema. 
Chapoteaba sus pies en la corriente fresca del río, el agua salpicaba sus piernas y gota a gota escurría por su suave y delicada piel. Llevaba un vestido azul muy claro; de tela delgada y vaporosa, corto y arriba de la rodilla, de escote pronunciado y tirantes flojos que resbalaban por sus brazos. Su piel radiante reflejaba los rayos del sol que le lanzaba el agua, era casi una aparición. 
Me quedé en silencio para observarla, pero ella se percató de la presencia del ganado y supuso que yo pronto llegaría.  Aunque me buscó con la mirada no logró verme y se levantó de aquella roca dichosa que había sostenido su delirante trasero. Despacio avanzó hacia dentro del agua hasta que la misma le tocó las rodillas, se agachó y mojó su trenza, su cara y sus exquisitos senos. Con sus dos manos acumulaba suficiente agua para empaparse toda de pies a cabeza; entonces su ropa mojada se le pegaba al cuerpo redondo y suculento que tiene y traslucido dejaba ver la belleza de sus encantos femeninos. Tanto los pezones enormes, duros y oscuros así como la pancita suave que limita su ombligo. Retrocedió fuera del agua solo para quitarse la ropa, lo hacia como si supiera que yo la observaba, con lasciva y tentadora alevosía. 
La podía ver de espaldas, mojada en su totalidad, con su trenza escurriendo agua tan sexy y caliente como nunca Sandra metió las manos bajo la diminuta falda de su vestido y comenzó a bajar con delicadeza los calzoncillos que llevaba; despacio los depositó sobre la misma piedra que sostenía su redondo trasero minutos antes. 
Luego de forma lenta y seductora regresó a su vestido y bajó el cierre tan lento que enloquecía... se notaba su piel desnuda y fresca.  Deslizó su vestido por su piel, descubriendo su espalda y su cintura color canela. Se deshizo totalmente de su prenda y también la puso sobre la roca. Dejaba ver su cuerpo de espaldas desnudo, húmedo, caliente. El diablo con forma de mujer se me había aparecido. No podía evitar entonces tocarme y acariciarme observando la tersura de Sandra. De forma malévola ella sabía que la observaba escondido en alguna parte... Sabía que estaba atento a sus movimientos y a sus gestos, impaciente por saber que haría y aguantando las ganas de ir allí mismo y poseerla. 
Mantenía mi boca abierta al mismo tiempo que mis ojos dilatados seguían sobre el cuerpo perfecto de Sandra, la prominente hembra que observaba deshizo su trenza y soltó su pelo negro y después de un buen rato decidió por fin darse vuelta. La había estado admirando de espaldas, había adulado su redondo trasero y escudriñado con tacto su delicada cintura, había admirado como su esbelta espalda formaba un surco al medio para terminar sensualmente en el inicio de su cadera. 
Si por detrás era hermosa, por el frente era la perfección de mis fantasías, la impresión de la mujer ideal, y la revelación del deseo carnal; su piel de color parejo y de brillo uniforme destellaba la lozanía propia de su edad, su cabellera larga y mojada se depositaba excitante sobre sus pechos y su ombligo enmarcaba ese abdomen regordete que temblaba cuando caminaba, al tiempo que daba pasos tenues dentro del agua sus piernas largas y torneadas se disponían una frente a otra enredando su vello púbico, su vello negro y escaso que ornamentaba su cochito delicioso. Conocedora de mi presencia Sandra dibujó una sonrisa en su rostro y comenzó a tocar su esplendoroso pecho, de manera sugestiva los tomaba entre sus manos y los escondía todos en ellas. Pellizcaba sus pezones enormes y los volvía a bañar en el agua del río... Remojaba  y mordía sus labios rojos. Volvía al tiempo su mirada al otro lado del río y sonreía excitada de igual manera que yo. Adentrada en lo profundo del río comenzó a nadar. 
Despabilado y al fin dueño de mis emociones logré despertar del embrujo que causaba su desnudez en mí y me descubrí de entre los arboles para dejar que Sandra me viera. Avancé lentamente hacia el lugar donde nadaba despreocupada, y austero la saludé; - hola señorita, el agua esta tan rica como se ve?
Sandra regresó a verme y sonrió antes de contestarme de forma cautivadora, - ya viste que si, o acaso no has visto nada? deja de perder el tiempo y ven a sentir que rica esta el agua....
Dijo la hija del patrón, y fijó su mirada en mí, esperando una respuesta; ni tardo ni lento me puse de pie y comencé a desnudarme también. Primero la delgada camisa que cubría mi espalda del sol y al final los pantalones viejos que acompañaban mis pasos por las montañas. Mantenía mi erección y a pesar de que ella me intimidaba mi verga estaba mas dura que nunca, deseaba que me mirara y que se  percatara del manjar de tipo que iba a comerse. 
Así fue, al quedar totalmente expuesto sin ropa ante la sensual Sandra, ella puso sus ojos sobre mi pito erecto y volvió a sonreír una vez más.  Me adentré en las aguas del río al encuentro de la nena mas rica que había visto hasta entonces; y al llegar a su lado experimenté una mezcla de excelentes emociones... Nuestra piel mojada y resbalosa hacia corto circuito, y el contacto con su piel bajo el agua me parecía exquisito.  Ella estaba tan cerca mío que se me antojaron sus labios y apresuradamente la besé disfrutando cada rincón de su boca... Yo sentía un éxtasis profundo al tenerla desnuda en mis brazos, jadeante, besando y mordiendo mis labios. 
De pronto tomó un pequeño impulso y enredó sus piernas en mi cadera presionando mi pene, si dejar de besarla la tomé fuerte de la cintura y la sumergí conmigo en el agua; debajo de ella su piel se sentía tersa y fácil de acariciar... La punta de mi pito se sentía hirviendo y cuando se la acomode en la concha la sentí tremenda y apretada... Emergimos del agua conectados en un coito delicioso; Sandra tiraba de mi pelo y yo le succionaba las tetas esperando nunca me la pudieran quitar. 
El campo cómplice de nuestro arrebato y el río partícipe de nuestra lujuria. 
El liquido travieso jugaba con nuestra piel y la sensación de frescura que daba el agua a nuestros cuerpos nos hacía  delirar; dentro del río era mas fácil manipular sus piernas y su trasero pesaba menos y apretaba mas. 
Aun poseído por su boca y por sus gestos, solo podía observarla a pesar de que se movía suculenta sobre mi verga... No podía creer que me estaba cogiendo a la hija del patrón. En cambio Sandra, se contoneaba frente a mí disfrutando y dejando que la viera disfrutar del momento. 
Abierta de piernas, enredada en mi cintura, hacía su espalda atrás y me dejaba ver esos grandiosos senos enormes, con su respectivo pezón oscuro engrandecido, duro... Cerraba sus ojos y apretando los labios dejaba salir un gemido; luego se acercaba a mi rostro y después de besarme gemía mas fuerte cerca de mi oído... Se estaba recreando en mi pito como toda una experta. 
Cuando al fin lo asimilé decidí darle todo el placer que esa hembra pudiera soportar, devorar sus tetas sería poco, quería comerla toda de un bocado. 
Tan concentrada estaba de gustando mi cuerpo que cuando la desprendí de mí, ella se sorprendió y desconcertada me miró a los ojos, mientras yo poco a poco me sumergía debajo para encontrar la conchita que aguardaba en las aguas para ser hurgada y encontrar la valiosa perla. 
Debajo tomé sus piernas y las puse en mis hombros, tambaleó un poco pero luego encontró de que sostenerse, hecho eso comencé a lamer su cocho regordete, mantuve la respiración y metí mi lengua caliente en su coño. Ella me halaba el pelo y rasguñaba mis orejas. 
Desde el fondo lograba escuchar como se quejaba, Sandra resultaba ser una verdadera mujer, de esas que no les da miedo disfrutar. 
Después de eso salí del fondo acuático y la patrona me beso cálidamente y tomó mis brazos para ponerlos en su cintura al tiempo que me daba la espalda...- dame por detrás Eduardo. Me decía de manera suplicante y pegando sus nalgas a mí dejó que aprisionara con mis manos sus senos ardientes. 
La sensación del agua fría y de su cocho caliente al mismo tiempo hacían retorcerme de gusto, era tan extraño y delicioso ese sentir. 
Para poseerla desde esa posición tuve que ayudarle a subir y sostenerla de su pecho para lograrla equilibrar, Sandra se derretía en gritos y yo me daba permiso de morder y chupar su espalda, todo estaba rítmicamente lujurioso cuando ella me pidió que la soltara y hundió su cuerpo hacia adelante y dentro del agua agachando su culo para dejar entrar más mi pene... Con esa movida terminé pues al doblar ella de esa forma su cuerpo me hizo gancho en el pito y la gocé más, así que empujé cada vez más rápido para terminar dentro de ese cochito delicioso que tal vez no volvería a disfrutar.
Al final Sandra se desprendió de mí y enjuagó su cuerpo una vez mas; y sin dejar de sonreír salió del río para vestirse. Nos mirábamos fijamente, y sin decir nada recogió sus cosas y se perdió entre la vereda que lleva a su casa. 

Delirio

Delirio (Poema a los volcanes eternos) I He regresado tras el triunfo, avivado por este corazón y he hallado en sus aposentos, inanimada...